En Mayo de éste año recibi de mi tía un mail que le habia acercado su amiga Rosa que es consul de Hungría en Rosario.Dicho mail era de Juliana, una mujer de treinta y pico de años que desde hace mucho estaba buscando a su padre José Pablo.Él hacía mas de 30 años se habia ido del Uruguay donde vivian con destino a El Bolsón, ciudad donde yo nací y viví. Desde que recibi ese papel con el correo me puse en contacto con Juliana y me puse a ver que podía hacer por ella. Hable con mi flia, ellos iban a preguntar a sus conocidos para ver que informacion podiamos recolectar. Y tambien acercarse al correo ya que el ultimo contacto que ellos tuvieron fue via carta donde pedia responder a una casilla en especial del correo de la ciudad y con un nombre determinado. En cuanto a mis movimientos fueron mas bien virtuales. Deje un mensaje en el foro mas reconocido de la red de El Bolsón con pocas expectativas por que seguro iba a ser raro que alguien responda. La cosa es que paso el tiempo y hace poco luego de chequear si alguien habia dejado algun respues recibi un mensaje personal de un chico llamado Marcos y que por esas casualidades de la vida tenia el mismo nombre al cual el padre de Juliana pidio que se remitan cuando escriban cartas. Me puse en contacto con èl previamente habiendole avisado a Juliana lo que habia ocurrido. Desde ese momento mi intuicion decia que la historia de esta mujer que estubo mas de 30 años anhelando saber que era de la vida de su padre estaba llegando a su fin. Durante mi charla con Marcos intente ver si venia sincera la mano y asi lo note. Los primeros dias de septiembre Juliana me escribe sorprendida de lo que le estaba diciendo y enseguida se puso en contacto con Marcos. Días mas tarde la encuentro a ella via messenger y me comenta que Marcos era su hermano, de 22 años, al que su padre José le habia hablado de Juli, su princesa y de Pablo, su hijo mayor.
Lamentablemente el papá habia fallecido hace unos 13 años, pero ella pudo finalizar su busqueda y encontrar al fin de ese camino que su padre nunca la olvidó y que ademas iba a tener alguien mas con quien compartir las cosas que vivió su padre luego de su alejamiento y que ella nunca supo.
Ser parte de este encuentro me alegró mucho, fue darle una mano a una persona que realmente lo necesitaba y que hacerlo me salió de alma
Juli espero que puedas ser plenamente feliz.
1 comentario:
Na, te juro que no se me puede ir la piel de gallina después de leer tu post.
Y tenés que estar orgullosa de tu aporte, de eso no caben dudas ¿eh?
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