viernes, febrero 23, 2007

Extrañando a Martín

He pasado todos los veranos de mi vida yendo al mismo lugar. Horas y horas mirando hacia el lago, contemplando toda esa belleza. Con sol, con viento, a veces con lluvia.
Y pensando justamente en eso me doy cuenta que tambien hubo otra cosa que siempre observé. Era una persona.
Recuerdo que entre mis 14-16 años lo veía llegar, el niño tambien,sólo 5 años mayor que yo. En ese tiempo era el marinerito del barco de su padre. Alto, carilindo, unas manos llamativas. Algo de èl me llamaba la atencion, algo... no se bien que.. pero pasaba horas esperando que él llegara de sus recorridos diarios, que por suerte eran muchos. Y lo mirá, no pasaba de esos. Momentos que se hacian muy cortos, pero que me hacian feliz.
Durante ese tiempo tambien nuestros hermanos, el mío y la de él, iban al mismo grado, y me habré colado a algun que otro cumpleaños,pero siempre con esa inocencia de niña que lo miraba como algo muy alejado. Creo que nunca habiamos intercambiado una palabra.
El año pasado estando de vacaciones no podia dejar de mirarlo, el ya capitán de su embarcación, en su momento solo, pero con una muchacha que siempre que lo veia se le iluminaba la mirada. Tuvimos un mini acercamiento nomás. Estabamos sacando la lancha mi papá y yo. Mujer sin la fuerza que tiene un muchacho, se me hacia dificil poder enganchar el bote al auto y el gentilmente se acercó y me ayudó. Fue solo un "Gracias" con sonrisa incluída.
Volví a la ciudad con ganas de contactarlo, pero no tuve éxito, el mail del padre ya no funcionaba y desde aca era dificil poder conseguir otro. Seguí con lo mismo mirarlo, observarlo pero nada mas que eso, era tanta mi verguenza que no me animaba ni aunque sea a intercambiar un hola.Verano tras verano cruzarlo mirarlo y nada.
Este año la cosa cambió. Me dije que esa postura que tenia no podia ser así, me hice fuerte y mi actitud ante èl cambió.
Primero un par de saludos, que por suerte fueron gentilmente correspondidos. Segundo encontrarnos en un destino alejado del mundo, donde él hacía su visita guiada con turistas y yo con mi gente ibamos a descansar. Ahi algunas palabras tambien. El toque de gracia fue haberle sacado unas fotos en un momento divertido mientras subía los rápidos del Río Puelo.Ese dia le comenté que le habia sacado las fotos y que se las iba a mandar.Las ví, la secuencia de fotos valía la pena y sin dudas debía envarlas, pero detalle: no tenia su correo.
Así que un día, de los tantos que pasabamos a orillas del lago y viendolo solo, me acerqué. Le pedí su correo y me dio un folletito donde tenia su direccion. Para no quedar como una loca trastornada espere un tiempito y se las mandé.
Creo que fue el ultimo día que fui al lago, que paso por al lado mio y me dijo que las había recibido y que le habian gustado.
Creo que tuve una linda sonrisa durante ese día.
Habiamos tenido un mal momento, que podia haber pasado a mayores pero solo fue un susto. Pero tambien dio pie para que le pueda decir algo, que en su momento sonó muy gracioso:" Esta noche voy a soñar con vos, pero nada lindo" jaja ese remate fue malisimo, hubiera dejado solamente lo primero y quedaba re bien. Eso si, me ganaba el odio de la novia.
Hoy, estando en Rosario tengo su folletito colgado en un lugar visible para que me recuerde el lugar donde tantas cosas lindas pasé.
Estando encerrada en un piso 12, extraño estar sentada frente al lago,extraño no ver su lancha blanca ir y venir, extraño ver que remera te habias puesto.
Resumiendo..... extraño a Martín

No hay comentarios.: